La familia del adicto

¿Cómo detectar a un adicto?

La adicción, según la OMS, es una enfermedad mental crónica. No es una enfermedad con impacto únicamente individual, sus alteraciones afectan a los familiares y al entorno del paciente.

Los síntomas físicos de la adicción son muy diferentes dependiendo de la sustancia consumida y del tiempo, pero siempre nos encontraremos con una persona que sufre, con problemas en el trabajo, que engaña, que ha reducido su actividad social, que hace sufrir a su familia, que se siente culpable, o que está deprimida.

La drogadicción es una enfermedad que tiene tratamiento. Es doloroso averiguar que un ser querido padece una adicción, pero reconocer la situación es el primero y más importante de los pasos para su solución.

¿Cómo enfrentarse a las adicciones?

El conocimiento y la comprensión de la adicción permiten la actuación correcta de la familia: su apoyo será decisivo para el paciente, tanto en el mantenimiento de la abstinencia, como en la continuidad del proceso rehabilitador una vez sale del centro.

Es frecuente que a lo largo del periodo de consumo, con dolor e incertidumbre, la familia haya asumido y aceptado como normal, comportamientos negativos del adicto. Se hace preciso reorganizar la vida familiar, incorporar nuevos comportamientos de respeto, cooperación y cariño. Para ello Sinesis pone a su disposición los siguientes recursos:

  • Visitas informativas de evolución: para que el médico de familia, psicólogo, psiquiatra o terapeuta expliquen el estado del familiar y su evolución a lo largo del tratamiento.
  • Visitas personales: Con cualquiera de nuestros expertos según las necesidades de los familiares. Los familiares pueden recurrir a los servicios del psicólogo o psiquiatra del centro como apoyo personal.
  • Terapias de familia: En las que se profundiza en la relación con el paciente, en el conocimiento de la adicción y en los comportamientos que se desempeñan.
  • Terapias de pareja: En las que ambos acuden para mejorar su vida en común.

Papel de la familia durante el tratamiento del adicto

  • Durante el ingreso. En este momento, el tratamiento debe ser protagonizado por el paciente, debe cambiar sus hábitos de vida y sus actitudes, equilibrar sus reacciones y comenzar a gobernar su futuro. Sin embargo, es importante la participación activa de la familia y por esto realizamos terapias familiares que clarifiquen cómo ayudar e informen de cada etapa del proceso de recuperación.
  • Después del ingreso. Dejar de tomar es muy fácil; una pauta de desintoxicación, unos días asesorado por un médico; lo realmente difícil es mantener la abstinencia de por vida. Esto supone una serie de cambios a nivel personal que hay que ir incorporando paulatinamente con la ayuda de las familias y las parejas.

Se trata de aprender a dejar de lado las connotaciones negativas de la adicción para darle connotaciones positivas. Ser adicto aporta mucho sufrimiento, pero a partir del tratamiento descubres la fortaleza que tienes y aprendes a ser realmente feliz.