Se trata de una sustancia sintetizada en 1962 y utilizada desde los años 70, como anestésico, en medicina y veterinaria.
La ketamina también conocida como K, special k, kit – kat, vitamina k,… es un líquido incoloro e inodoro, que se suele consumir vía oral, intravenosa o esnifada. También puede encontrarse en polvo, cristales blancos, pastillas o cápsulas. La dependencia que genera es muy alta, sobre todo psicológica, y la tolerancia del organismo actúa de forma rápida.
En cuanto a los efectos, el consumo en dosis bajas o medias, la sensación que provoca es parecida a la de borrachera por alcohol o sedantes. Sin embargo, en dosis altas, el organismo queda prácticamente anulado. El consumidor experimenta un gran viaje psicodélico, durante el cual siente cómo se deforma el cuerpo, ve imágenes inventadas, pierde la noción de la realidad, etc.
El llamado “Mal Viaje” puede causar pérdida total de conciencia, estado de coma o incluso la muerte.